El presidente Santos, desde el Capitolio, dijo el 20 de julio que Colombia no podía volver a los años de la patria boba. Lo siento, Presidente, pues la patria boba ya volvió. Solo en una patria boba pueden meterle goles multimillonarios a los impuestos. Don Uldarico, el zar de los taxistas, puede sacar a Uber del mercado; o tres concejales, Camacho, Hipólito y Orlando, taparse los ojitos mientras un empresario le vendía a Bogotá (alcaldía de Samuel Moreno) un alquitrán que, según expertos, valía 6.000, pero lo cobró por 18.000 millones. Aleluya, y se lo pagaron.
Vivimos la patria boba: una protegida de tres políticos sincelejanos contrató con el Gobierno servirles almuerzos raquíticos a niños pobres por 80.000 millones por año. De estos, cada año se gana 40.000 millones netos. Mérito, la protegen tres parlamentarios. Ella les ganó en genialidad a Rockefeller y al mexicano Slim. Sirviendo comida mala y poquita a los niños, hizo veloz fortuna.
Presidente, la patria boba está aquí. Por eso la alcaldesa de Florencia (Caquetá), con su marido y 8 avispados concejales, montó un piñata millonaria en la tesorería caqueteña. La patria boba que reina en la Unidad Nacional de Protección (UNP), la que protege a 9.000 personajes del curubito o seudoamenazados. Allí han repartido automóviles blindados alegremente. El contralor general, Edgardo Maya, los denunció, pero el distinguido acusado huyó a Nueva York. Y dijo: “No regreso, estoy amenazado de muerte”. ¿Y los 23.000 millones de pesos perdidos dónde están? Culparán a Tola & Maruja, como en el tumbis de Interbolsa.
Es de patria boba que el ‘batallón de protección’ del Gobierno, la UNP, fuera desfalcado en ‘multimillones’ con penosos contratos a dedo. Es como que a un guardaespalda le roben el revólver. Los protegidos por la tal UNP pronto serán 30.000, con autos blindados para todos. A la mitad no los persigue nadie, pero aquí tener una megacamioneta oficial gradúa como VIP al derrochón que la usa. Presidente Santos: usted trabaja, madruga, viaja, apaga incendios y quiere acertar, pero muchos notablones de su gobierno resultaron ineptísimos y nos regresaron a la patria boba. ¡El Gobierno haciéndose autobombo con cuñas exageradas en televisión nos confirma que vivimos la patria boba con dulce emoción!
Poncho Rentería
Miércoles 19 de Agosto del 2015













