Pero en contra de lo que puede parecer, ni este ni ningún otro estudio ha concluido nunca que el Universo sea un holograma. A pesar del interés mediático generado y del propio comunicado de prensa oficial difundido por la Universidad de Southampton (titulado «Estudio revela pruebas sustanciales de un Universo holográfico»), no se puede interpretar que el Universo sea un holograma.
Entonces, ¿de dónde surge esta confunsión? La holografía es una técnica óptica que permite crear una imagen tridimensional sobre una superficie bidimensional, lo que da una impresión de profundidad. Por eso, le da su nombre a una serie de herramientas matemáticas que algunos físicos usan para describir lo que pasa en un Universo con tres dimensiones, a partir de su frontera, un sistema de dos dimensiones.
Para hacerse una idea de en qué consiste esto, se puede imaginar que se quiere expresar con números lo que ocurre dentro de una habitación, y, para ello, se hace un modelo matemático que describe lo que sucede en las paredes. El volumen de la habitación tiene tres dimensiones, pero se explica desde los muros, que tienen solo dos dimensiones.
Esto es especialmente útil para estudiar agujeros negros, el Big Bang y la gravedad a pequeña escala, pero en ningún caso indica que el Universo sea un holograma. Este principio holográfico usado por los físicos solo es una herramienta matemática (basada en conjeturas y que aún no se ha demostrado como válida en nuestro Universo) en la que la física de un espacio está, supuestamente, en correspondencia con la información codificada en su frontera (que por eso tiene una dimensión menos que ese otro espacio), tal como han explicado en Xataka.com y en el blog especializado «Cuentos Cuánticos».
Conciliar a Einstein con lo cuántico
Pero aparte de eso, la holografía del Universo no tiene nada que ver con los famosos hologramas de las películas de ciencia ficción. «El propósito de la cosmología holográfica es desarrollar una teoría para nuestro Universo que se pueda usar de forma más general que las otras teorías que ya tenemos», ha explicado a ABC Kostas Skenderis, el primer autor del estudio presentado en Physical Review Letters.
¿Por qué hace falta una teoría más general? Porque: «La Teoría General de la Relatividad describe el Universo muy bien a grandes escalas, pero falla en las escalas muy pequeñas. Por eso, es necesario combinar esta teoría con la Mecánica Cuántica (la que describe el funcionamiento de las partículas)», ha dicho Skenderis.
Una forma de combinar ambas es tratar de explicar la gravedad asumiendo que es holográfica. De acuerdo con esto, las teorías gravitatorias se pueden entender como teorías sin gravedad en una dimensión inferior.
Actualmente, los físicos hacen esto usando los conocimientos de la Teoría de cuerdas y aplicándolos al Universo inmediatamente posterior al Big Bang, que es el que más misterios alberga sobre cómo se fue estructurando la energía y la materia.
Hologramas para explicar agujeros negros
La relación del Universo con la holografía comenzó porque los físicos observaron que algunas propiedades de los agujeros negros dependían del área del horizonte de sucesos (la frontera a partir de la cual nada escapa de la gravedad del agujero), y no de su volumen.
Simulación de un agujero negro frente a la Nube de Magallanes- ALAIN R./ WIKIPEDIA
Posteriormente, los trabajos de Leonard Susskind, Gerad´t Hooft y, sobre todo, Juan Maldacena, contribuyeron a establecer la idea de la holografía.
Tal como ha resumido Niayesh Afshordi, otro de los investigadores implicados en este estudio, el mayor logro de su investigación es que han podido hacer una comparación detallada de los datos cosmológicos (obtenidos al analizar la radiación de fondo de microondas, algo así como un eco dejado tras la explosión del Big Bang) con un modelo holográfico en dos dimensiones del Big Bang. «Esto quiere decir que la forma más sencilla de entender el Big Bang es con una dimensión menos», ha dicho Afshordi a ABC.
La investigación presentada recientemente ofrece una explicación «simple» sobre lo que ocurrió después del Big Bang, pero lo cierto es que hay muchos otros modelos alternativos y todavía no se ha demostrado que se cumpla ese Principio Holográfico por completo. Además, en opinión de Afshordi, aún falta algo más: «Todavía sigue abierta una pregunta muy importante; aún no tenemos un buen lenguaje para responder a la cuestión de cómo habla lo cuántico con la gravedad».
Por suerte, este optimista investigador ha sugerido que en los próximos cinco años las observaciones descartarán muchos de los modelos alternativos que existen ahora sobre estas cuestiones. Poco a poco se irá comprendiendo mejor qué ocurrió después del Big Bang y cómo la gravedad y el mundo de la Mecánica Cuántica le dieron forma al Universo que conocemos.
En abril del año pasado el multimillonario Yuri Milner y el científico Stephen Hawking anunciaron su apoyo a la iniciativa «Breakthrough Starshot», un proyecto que tiene como finalidad enviar naves espaciales hasta las estrellas más cercanas al Sol, el sistema Alfa Centauri. Justo el lugar donde recientemente se ha hallado la presencia de un exoplaneta de tamaño comparable al de la Tierra y que podría tener agua en superficie.
Tal como se anunció, el proyecto tratará de diseñar pequeñas sondas espaciales capaces de viajar al veinte por ciento de la velocidad de la luz, y que no necesiten cientos de miles de años para cubrir las distancias que separan a la Tierra de estrellas vecinas. Este miércoles, investigadores del Instituto Max Planck para la Investigación del Sistema Solar, en Gotinga (Alemania) han presentado en Astrophysical Journal Letters su solución para resolver un problema nada sencillo: el de frenar una nave que viaje a una velocidad tan descomunal. Su propuesta pasa por desplegar una vela que frene la nave con la radiación procedente de las estrellas.
Representación artística de Próxima b, un planeta que podría tener agua y situado en las proximidades de la estrella más cercana al Sol- ESO/M. Kornmesser
Los investigadores René Heller y Michael Hippke han ideado una forma de frenar a una nave que viaja realmente rápido. Sus cálculos, que no se han materializado de ninguna forma todavía, contemplan cómo se podría frenar una sonda espacial de menos de 100 gramos de peso que viajase al 4,6 por ciento de la velocidad de la luz.
Esta solución es probablemente el primer paso para empezar a trabajar en una teoría, porque lo cierto es que está cerca de la ciencia ficción. La nave que ellos han concebido apenas pesa 100 gramos pero despliega una vela que mide 100.000 metros cuadrados, lo que equivale al área de 14 campos de fútbol. Aunque una sonda de exploración tendría una finalidad totalmente distinta al laboratorio espacial que es la Estación Espacial Internacional, parece que la tecnología tiene que avanzar mucho para conseguir llegar a esas cifras: este monstruo de metal tiene más o menos la misma superficie que un campo de fútbol, y pesa unas 421 toneladas.
Frenazo estelar
En teoría, se puede frenar una nave de 100 gramos de peso, que viaja al 4,6 por ciento de la velocidad de la luz (pero no más, porque si no se pasaría de largo), con una vela de 100.000 metros cuadrados. Y solo valiéndose de la radiación de las estrellas de Alfa Centauri.
«En nuestro escenario óptimo, la nave podría llegar a su destino en menos de 100 años», ha explicado Michael Hippke en un comunicado. Por eso, su idea podría ser interesante para diseñar sondas autónomas y ligeras para explorar Alfa Centauri, un sistema formado por tres estrellas. Heller y Hippke consideran que la nave podría usarse para mover la sonda desde una estrella a otra, en un viaje extra que duraría unos 40 años más.
Ambos astrónomos están hablando con los miembros de la iniciativa «Breakthrough Starshot» para tratar de aprovechar sus cálculos e ideas. «Nuestra propuesta podría suponer una gran cantidad de avances científicos, pero solo lo recibirían los nietos de nuestros nietos. Starshot, por otro lado, maneja viajes de solo décadas, y que por eso podrían ser realizados en cuestión de una generación. Así que creemos haber identificado un concepto a largo plazo y duradero para Starshot», ha dicho Heller.
¿Obstáculos insuperables?
Aunque su idea se basa en cálculos matemáticos y simulaciones de ordenador, consideran que los componentes materiales ya están siendo desarrollados hoy en día: «La vela podría estar hecha de grafeno, un material extremadamente fino y ligero pero también extremadamente resistente», ha dicho Heller. Bastaría con que este material estuviera recubierto con algún material reflectante para soportar el calor y las duras condiciones del espacio.
Faltaría, claro está, usar dispositivos ópticos y electrónicos en el cuerpo de la nave. Pero según Heller, si le quietas a un smartphone actual todos los componentes innecesarios, «solo te quedan unos cuantos gramos de tecnología». Aparte de eso, proponen que esta nave tendría que ser autónoma y mandar información a la Tierra vía láser. La energía la obtendría de la radiación estelar.
Todo esto puede parecer osado y fruto de la ciencia ficción. Pero en opinión de Heller «muchas ideas geniales en la historia de la humanidad han tenido que hacer frente a obstáculos aparentemente insuperables antes».
¿Antes parecía imposible poder comunicarse a través de ondas de una punta a otra de la Tierra? ¿O quizás parecía un sueño poder volar? Quizás por eso, Heller se muestra confiado: «Podríamos entrar pronto en una era en la que los humanos dejen su propio Sistema Solar para explorar exoplanetas».
Cuando Indiana Jones descubrió la magia de Google Earth. Es el fogonazo con el que se presenta en sociedad GlobalXplorer, una plataforma digital que ofrece a cualquier internauta del planeta la oportunidad de convertirse en "arqueólogo espacial" y firmar el hallazgo de formidables yacimientos que han permanecido hasta ahora agazapados entre accidentes geográficos y naturaleza.
"Estoy emocionada. Durante el último año he dedicado junto a mis mecenas TED, National Geographic y DigitalGlobe mucha pasión y noches interminables a GlobalXplorer", reconoce en conversación exclusiva con EL MUNDO la estadounidense Sarah Parcak, la artífice del proyecto y una auténtica institución en arqueología espacial, una nueva disciplina científica que localiza patrimonio a partir del estudio de imágenes por satélite.
"Ser capaz de colocar la plataforma de manera oficial en manos de personas de todo el mundo es increíble. Nuestra esperanza es ser capaces de volver a conectar a la gente con nuestra historia compartida y lograr su ayuda para protegerla", agrega la directora del departamento de Observación Global de la Universidad de Alabama. "Con GlobalXplorer vamos a formar un ejército de exploradores globales dispuestos a salvar nuestro legado común", agrega.
La página web -financiada con el premio de un millón de dólares que le entregó en 2015 el foro TED- levanta el telón este lunes posada sobre la piel de Perú. "Es una herramienta que puede cambiar la arqueología tal y como la conocemos. Hemos decidido comenzar en Perú porque es un país con una arqueología increíble y una muy buena cobertura satelital", comentaba la arqueóloga en una reciente entrevista con este diario. "Parcak ha abierto una disciplina que tradicionalmente ha estado cerrada. Ahora nuestra historia está salvaguardada por millones en lugar de por un puñado de expertos", celebra Anna Verghese, directora del Premio TED.
La aplicación inaugura sus operaciones con el inglés y el español como lingua franca. "Al situar nuestro lanzamiento en Perú era obligatorio que la plataforma estuviera disponible en español. Queremos que sea una oportunidad para que los ciudadanos de Perú y el resto de América Latina protejan su patrimonio, participen y se involucren con su legado cultural", afirma Parcak, que prefiere presentar su invento como "un juego" al que el internauta accede tras superar un cursillo exprés que ayuda a agudizar la vista.
"Al registrarse en la página web, el usuario recibirá una breve formación. Se le instruirá para saber contemplar los mapas. El objetivo es democratizar el proceso de descubrimiento de lugares arqueológicos y convertir a los internautas en arqueólogos ciudadanos, capaces no sólo de hallar nuevos sitios sino también de añadir animaciones, historias, fotografías o vídeos para mejorar el conocimiento sobre esos enclaves. Será una base de datos pero también un juego", recalca el cerebro de GlobalXplorer.
Una vez aprobada la lección para cazar yacimientos a vista de pájaro, el recién llegado tendrá a su alcance los más de 200.000 kilómetros cuadrados de imágenes satelitales de alta resolución del territorio peruano capturadas por los satélites de DigitalGlobe. "Queremos recompensar a los usuarios que nos regalan su valioso tiempo. Cuantas más imágenes se clasifiquen, más recompensas se obtendrán como información sobre la cultura peruana o un vistazo al trabajo de campo de un arqueólogo", avanza la especialista. El mayor galardón será colgarse el título de "arqueólogo espacial".
"Hemos tenido la fortuna de contar con el apoyo del Gobierno peruano. Nuestros datos alimentarán sus esfuerzos y juntos trabajaremos para el objetivo de frenar el saqueo", advierte Parcak, que ha cosechado decenas de hallazgos en Egipto y colabora con las autoridades del país árabe para detectar las huellas del expolio. "Impedir el trabajo de los saqueadores ha sido clave a la hora de construir GlobalXplorer. Una parte importante del proceso ha consistido en dividir las imágenes por satélite en decenas de millones de pequeños fotogramas", arguye la estadounidense.
"Los usuarios observan estas instantáneas aleatoriamente sin posibilidad de navegar o ver más allá de ese espacio. Estos fotogramas no contienen ninguna referencia de ubicación o coordenadas dentro de la plataforma. Tras ser etiquetados por la comunidad de GlobalXplorer, se vuelven a emparejar con su información de ubicación", detalla Parcak. Los resultados de los usuarios se envían al equipo de profesionales que lidera la arqueóloga, impaciente por conocer la respuesta del público.
"Es difícil predecir cuánta gente se unirá al proyecto. Esperemos que sean decenas de miles o más", confiesa empeñada en plantar cara a los cazatesoros y concienciar sobre la dramática destrucción del patrimonio que sufren países como Egipto, Irak, Siria o Libia. "Sólo se ha logrado explorar o identificar el uno por ciento de los yacimientos arqueológicos que hay en el mundo. Hay un sinfín de lugares que deben ser descubiertos y lo ideal sería que fuera por científicos y no por saqueadores".
Tras el piloto de Perú, convertido en laboratorio de esta revolucionaria aplicación, GlobalXplorer se extenderá por otros países que guardan entre sus fronteras tesoros similares. "Confiamos en lanzar el próximo país a finales de este año", pronostica Parcak rehuyendo cualquier detalle. "Creo -augura- que los usuarios van a descubrir muchos cientos, tal vez miles, de yacimientos en Perú".
Fuente: elmundo.es
Martes 31 de enero del 2017
Un avión espacial militar de EEUU lleva 600 días en órbita
l avión espacial X-37B de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos ha pasado 600 días en órbita terrestre en su actual misión y se acerca al récord de permanencia establecido por la misión OTV 3, que concluyó en octubre de 2014 tras 675 días en el espacio.
La misión OTV 4 (Orbital Test Vehicle) de este avión robotizado despegó en lo alto de un cohete Atlas V desde Cabo Cañaveral el 20 de mayo de 2015.
Como la mayor parte del programa y sus misiones es secreto, se desconoce tanto el tiempo que resta de misión a OTV4 como lo que está haciendo mientras circunda la Tierra. La primera misión del programa tuvo lugar en 2010, informa Space.com.
Hasta la fecha, sólo dos vehículos X-37B reutilizables han sido confirmados en la flota de aviones espaciales. La misión actual de OTV-4 es el segundo vuelo del segundo vehículo X-37B construido para la Fuerza Aérea por Boeing.
El avión espacial militar parece una versión en miniatura del ya retirado transbordador espacial de la NASA. El X-37B tiene sólo 8,8 metros de largo y 2,9 de altura, y tiene una envergadura de casi 4,6 metros. En comparación, los transbordadores espaciales tenían 37 metros de largo, y una envergadura de 24 metros.
El X-37B tiene un compartimiento de la carga útil del tamaño de una furgoneta de reparto que se puede equipar con un brazo robótico. Tiene un peso de lanzamiento de 4.990 kilos y es alimentado en órbita por células solares de arseniuro de galio con baterías de iones de litio.
De sus misiones se sabe que se están probando nuevas tecnologías de propulsión y de reutilización de materiales llevados al espacio.
Fuente: elmundo.es
Martes 31 de enero del 2017
NASA revela aterradoras imágenes sobre el cambio climático
NASA acaba de hacer publica más de cien fotografías que muestran cambios en la superficie terrestre a lo largo del tiempo. La mayoría de ellas, hacen evidentes los efectos graves del cambio climático.
El cambio climático es causado por la humanidad
Atrás quedó la época cuando los efectos del cambio climático eran atribuidos a procesos naturales del planeta. Hoy sabemos que los humanos tienen un papel importante en el desarrollo de este, y es por eso que organizaciones tan grandes como NASA lanzan estos esfuerzos para crear conciencia.
La colección de fotografías muestra a diferentes zonas del mundo con pocos años o décadas de separación. En las múltiples imágenes encontramos imágenes satelitales, reproducciones digitales y fotografías, tanto a blanco y negro, como color.
‘Image of Change’ es el nombre de este pequeño esfuerzo muy bien logrado. Su web cuenta con varias herramientas para comparar los escenarios, así como información sobre el tiempo que ha pasado entre una imagen y la otra.
Es impresionante lo mucho que puede cambiar el mundo en unos años. Algunas imágenes de lagos me dejaron sorprendido, pero mis favoritas son aquellas que muestran el desarrollo urbano en las ciudades. Incluso puedes ver los efectos de desastres naturales.