En una entrada pasada ofrecí una breve introducción al programa SLS-Orión. Hablé acerca de la nave Orión y de su módulo de servicio, y acerca del cohete que se está desarrollando para su lanzamiento, el SLS. Como también apunté en esa entrada, la primera misión de prueba de un sistema SLS-Orión, llamada EM-1 (Exploration Mision 1), está prevista para finales del 2018. Esta misión no será tripulada; pero, de ser exitosa, la siguiente misión, la EM-2, sí se planea que lo sea.
En este punto es necesario decir que, a petición de la nueva administración, en la actualidad se está llevando a cabo un estudio sobre la posibilidad de dotar de tripulación a la EM-1 con objeto de acelerar el programa espacial tripulado. Se espera que este estudio esté completo para principios de la primavera, por lo que en esta entrada voy a hablar acerca de cómo se plantea la misión EM-1 en la actualidad.
En realidad, el sistema Orión está formado por el módulo de mando, o CM (Command Module o Crew Module), el módulo de servicio, o SM (Service Module), y la torre de escape, o LAS (Launch Abort System), la cual entraría en servicio para separar al módulo de mando del cohete en caso de explosión del lanzador. Dado que el LAS se separa del conjunto una vez se ha producido con éxito el lanzamiento, utilizaré el término Orión para referirme al conjunto formado por la unión entre el CM y el SM, los cuales permanecen unidos hasta pocos momentos antes de que el CM efectúe la reentrada en la atmósfera a su regreso a la Tierra.
Sistema Orión. Fuente: NASA.
La EM-1 tiene por objetivo volar a la Luna e insertarse en una órbita alrededor de nuestro satélite cuyo punto más alejado de su superficie será de unos 70.000 km. A esta órbita la llamamos Órbita Retrógrada Distante, o DRO, del inglés Distant Retrograde Orbit. Es retrógrada porque en ella la nave volará en sentido contrario al de rotación de la Luna, y es distante porque, como se ha dicho, el apolunio de dicha órbita se situará a unos 70.000 km de distancia. Para conseguir insertarse en esta órbita y después regresar a la Tierra, a lo largo de EM-1 se habrán de dar numerosas maniobras propulsivas.
En primer lugar, Orión será lanzado al espacio por el cohete SLS desde el complejo de lanzamiento 39B en el Centro Espacial Kennedy de la NASA en Florida. Después del lanzamiento, Orión estará aún acoplado en órbita alrededor de la Tierra a una etapa propulsora llamada ICPS (Interim Cryogenic Propulsion Stage) cuya función es la de impulsar al conjunto a la Luna gracias a un encendido de su motor en una maniobra que se conoce como Inyección Trans-Lunar, o TLI, del inglés Trans-Lunar Injection.
ICPS unido a Orión en órbita alrededor de la Tierra antes del TLI. Fuente: NASA.
Gracias al TLI se consigue el incremento de velocidad necesario para que Orión se aleje de la Tierra siguiendo una trayectoria que lo llevará a encontrarse con la Luna unos días más tarde. De camino al satélite, el ICPS se separa de Orión, dejando que los módulos de mando y servicio unidos hagan el resto del viaje en solitario.
Durante la travesía, los datos de la trayectoria son analizados constantemente en tierra gracias al seguimiento que se hará de la nave a través de la Red de Espacio Profundo, uno de cuyos tres complejos se encuentra en Robledo de Chavela, en la provincia de Madrid. De haber algún tipo de desviación en la trayectoria que resultara en no llegar al entorno lunar en las condiciones idóneas, el módulo de servicio será el encargado de corregir el curso a través de pequeños encendidos ejecutados por su sistema de propulsión. Cada una de estas maniobras de corrección recibe el nombre de OTC, o Outbound Trajectory Correction.
Esquema de la misión EM-1. Fuente: Airbus.
Al aproximarse a la Luna, la atracción gravitatoria de este cuerpo hará que la trayectoria seguida por Orión se curve alrededor del satélite hasta sobrevolarlo a unos 100 km de altitud. Es aproximadamente en ese punto donde el SM ejecutará un encendido llamado OPF, o Outbound Powered Flyby. El propósito de la maniobra OPF es colocar a Orión en una trayectoria alrededor de la Luna que un tiempo después lo lleve a un punto en el que se darán las condiciones ideales para insertar a Orión en la órbita de destino, la referida DRO. Esta inserción se ejecuta mediante otra maniobra propulsiva que tiene lugar más adelante y que recibe el nombre de DRI, o Distant Retrograde orbit Insertion.
Una vez insertado en la DRO, el conjunto CM/SM estará volando a lo largo de esa órbita durante unos seis días. A pesar de que la DRO es una órbita bastante estable, no se descarta que se pueda necesitar alguna pequeña maniobra de corrección para su mantenimiento. Estas maniobras son referidas como OM, de Orbit Maintenance.
Después de estos seis días, la nave efectuará la primera maniobra con la que se iniciará el regreso a la Tierra: la DRD, o Distant Retrograde orbit Departure. Mediante la DRD, la nave saldrá de la órbita DRO, haciendo que la trayectoria seguida vuelva a aproximarse a las cercanías de la Luna, de nuevo hasta una distancia de unos 100 km sobre su superficie. Será alrededor de este punto en el que la nave ejecutará la maniobra RPF, o Return Powered Flyby, por la que se la impulsará definitivamente de vuelta a la Tierra.
Al igual que en el tramo de viaje hacia la Luna, a lo largo de la travesía a la Tierra también es posible que sea necesaria alguna corrección de la trayectoria para procurar que la nave entre en la atmósfera en el punto deseado y con el ángulo adecuado. En este caso, a cada una de estas maniobras de corrección se las llama RTC, o Return Trajectory Correction.
Una vez llegado el conjunto CM/SM a las inmediaciones de la Tierra, el SM se separará del CM para que éste efectúe la reentrada en la atmósfera. Esta reentrada se hará a una velocidad de unos 11 km/s, que es la que la nave tiene en su retorno de la Luna, y llevará a la nave a amerizar cerca de la costa de San Diego, en el Océano Pacífico.
Como vemos, la EM-1 es una misión ambiciosa en la que se probarán muchos elementos y sistemas por primera vez y en la que se realizarán numerosas maniobras de diferentes características. A lo largo de los próximos meses, hasta su lanzamiento, seguiremos visitando su evolución junto con la de varios de sus sistemas, así como hablaremos sobre temas relacionados con los hitos que se vayan consiguiendo en su puesta a punto.

Era necesario y ahora la Superintendencia de Notariado y Registro habilitó un nuevo servicio que servirá para ahorrar tiempo y dinero.
Muchos colombianos se sienten inseguros con las transacciones y trámites por Internet, es normal, sin embargo esta es la mejor opción posible para proteger sus bienes, principalmente inmuebles. Desde ahora con este nuevo servicio de consulta de inmuebles noy hay necesidad de acudir a una oficina.
El trámite, que anteriormente requería el desplazamiento a otras ciudades si la propiedad por consultar estaba fuera del lugar de residencia, o ir a una oficina de registro para hacer la búsqueda, ahora se puede hacer más fácilmente, sin filas ni demoras. Solo tendrá que disponer de $ 10.500, que le pueden ahorrar dolores de cabeza, teniendo en cuenta que cada vez se incrementa el número de fraudes alrededor del tema inmobiliario.
Por ejemplo, inmuebles que generan problemas e incluso son susceptibles de fraude pueden ser aquellos en los que el vendedor se casó y los bienes eran de la sociedad conyugal, pero al ofrecerlo no lo reporta y hace la operación sin el consentimiento del cónyuge. Para evitarse inconvenientes que le pueden ocasionar líos jurídicos, con abogados y costos de por medio, revise siempre la información disponible.
Estos son los 10 pasos:
1. Ingrese a: https://snrbotondepago.gov.co/certificado Esta es la web creada por la Superintendencia de Notariado y Registro en la que está la información de 15.600.000 propietarios, la cual habilitó la plataforma para poner a disposición de los ciudadanos el Índice de Propietarios.
2. Una vez hecho este paso, pulse el botón ‘Consultas propietarios’, el cual encontrará en la parte superior de la pantalla.
3. A continuación, aparece una pantalla en la que debe elegir el tipo de documento que usará para hacer la consulta y, tras anotarlo, presione Consultar.
4. El paso siguiente será iniciar el pago de $ 10.500, para lo cual tendrá varias opciones. Así, si elige el sistema PSE (pago en línea), ingrese la información solicitada para realizar la transacción. Tenga en cuenta que si paga con tarjeta débito, tendrá que contar con segunda clave de su entidad bancaria.
5. Acto seguido se le despliega el listado, del cual podrá seleccionar el/los inmuebles de su interés.
6. Con un solo pago puede hacer varias consultas, pero si sale de la página tendrá que volver a pagar.
7. Sobre el inmueble seleccionado, presione Descargar para obtener el resultado de la búsqueda en formato PDF.
8. El PDF contiene matrícula inmobiliaria, dirección del inmueble, a nombre de quién figura, si hay embargos, hipotecas y demás.
9. En esa misma pantalla, tendrá la opción de revisar el historial de las consultas que ha adelantado.
10. Una vez termine la búsqueda, cierre.
Tomado de: ECONOMÍA Y NEGOCIOS - Periódico El Tiempo
